Apreciados amigos en e-aquinas:
Con gran gozo comenzamos esta nueva etapa de e-aquinas, portal del Instituto Santo Tomás de Balmesiana. Deo gratias!
Y lo hacemos estudiando el tema del orden del universo, como hizo Aristóteles en el libro XII de la Metafísica. En la lectio nos vamos a limitar a proponer textos y a comentarlos; las cuestiones las plantearemos y discutiremos en la disputatio que tendremos a partir del 11 de febrero.
Aquiero aprovechar para agradecer a Ignacio Cofré su dedicación a la parte técnica de este proyecto; sin su disponibilidad a tiempo y a destiempo no hubiera sido posible iniciar esta nueva etapa. Que Santo Tomás de Aquino nos ayude a servir a la verdad. Un saludo cordial a todos,
Enrique Martínez
Director del Instituto Santo Tomás
Estimado Dr. Martínez: probablemente podría ser útil la quinta vía para demostrar la existencia de Dios.
Felicitaciones por el esfuerzo.
Atte.,
Eduardo J. Olazábal.
Me olvidaba: Feliz día de Santo Tomás de Aquino.
Estimados amigos de e-aquinas:
Creo que nos ayudará a comprender mejor este texto de Aristóteles si leemos el comentario que le dedica Santo Tomás. Dice el Angélico que el Filósofo plantea si la naturaleza de todo el universo tiene un bien supremo, esto es, un fin último, como algo separado de él o si sólo tiene un bien supremo en el orden de sus partes a la manera por la que el bien de una cosa es su forma (cf. In Metaphysicorum XII, lectio 12, n. 2). El Estagirita, continúa Tomás, resuelve esta cuestión afirmando que el universo tiene un bien supremo, separado de él y, además, posee el bien del orden.; pero el bien separado es el mejor. En efecto, este bien separado, es lo primero que mueve y es, además, la causa del bien del orden pues “de él depende el cielo y toda la naturaleza como del fin y del bien” [Est enim aliquod bonum separatum, quod est primum movens, ex quo dependet caelum et tota natura, sicut ex fine et bono (ibidem, n. 3)]. Y agrega: “[…] el bien separado, que es lo primero moviente, es un bien mejor que el bien del orden, que está en el universo, pues todo el orden del universo existe en razón de lo primero moviente, es decir, para que se despliegue en el universo ordenado lo que está en el intelecto y en la voluntad del primer moviente, y así es necesario que toda la ordenación del universo exista por el primer moviente” [Ita etiam bonum separatum, quod est primum movens, est melius bonum bono ordinis, quod est in universo. Totus enim ordo universi est propter primum moventem, ut scilicet explicatur in universo ordinato id quod est in intellectu et voluntate primi moventis. Et sic oportet, quod a primo movente sit tota ordinatio universi (ibidem, n. 5)].
Este comentario de Tomás es admirable. La afirmación de que el orden de todo el universo existe para que se despliegue en el universo ordenado lo que está en el intelecto y en la voluntad del Primer Motor preanuncia, ya, la magnífica exposición de la Summa Contra Gentiles (Libro II, capítulos 45 y 46) donde Tomás habla por sí mismo y nos muestra un universo creado, universo, por tanto, cuya perfección consiste en asemejarse lo más posible a su Creador. Ahora, ese bien separado, es Dios mismo, Creador. Por tanto, toda la suma perfección que está en Él de modo simple y unitario, se derrama en la multitud de las creaturas.
Un cordial saludo en la Festividad de nuestro santo patrono.
Mario Caponnetto
La teoría de las cuatro causas SANTO TOMAS DE AQUINO "Los elementos Aristotélicos" En el libro I de la Metafísica, luego de haber identificado el verdadero saber con el conocimiento de las causas del ser, Aristóteles nos presentaba las cuatro causas de las que ya nos había hablado en la Física. Santo Tomás de Aquino aceptará y adoptará la formulación aristotélica de la teoría de las cuatro causas: la causa material, aquello de que está hecha una cosa; la causa formal, lo que es una cosa; la causa eficiente, el agente que la produce; y la causa final, el para qué de una cosa. Aristóteles, Metafísica XII, 10, 1075 a 11-22, y de acuerdo a lo expresado por Aristotéles, vemos una relación del orden natural, de las cosas. Y si lo asocio con la relación causal que plantea Santo Tomás, cualquiera de esta 4 se ve afecta y es efecto del desorden. O corrupción que el hombre haga de su libre albedrio convirtiendole en libertinaje.
Afirma Aristóteles en este texto de la Metafísica que "todas las cosas están coordinadas de algún modo, pero no igualmente, los peces, las aves y las plantas; y no es como si las unas no tuvieran relación con las otras, sino que tienen alguna, pues todas las cosas están coordinadas hacia una".
Ya nos ha mostrado Mario Caponnetto en su comentario que la perfección del universo creado consiste en asemejarse lo más posible a su Creador, que es el bien separado al que se ordena todo el universo. Considerando ahora este mismo orden en cuanto bien, veamos algunos textos en donde Santo Tomás afirma que el universo se ordena a la creatura racional, en cuanto que es la que alcanza más perfectamente la semejanza con el Creador:
1) "El universo es más perfecto en bondad que la criatura intelectual de un modo extensivo y difusivo; pero en el aspecto intensivo y colectivo, la semejanza de la perfección divina se encuentra más en la criatura intelectual, que es capaz del Sumo Bien" [Ad tertium dicendum quod universum est perfectius in bonitate quam intellectualis creatura extensive et diffusive. Sed intensive et collective similitudo divinae perfectionis magis invenitur in intellectuali creatura, quae est capax summi boni] (Summa Theologiae I, q.93, a.2 ad 3).
2) En el prólogo al libro III de su Scriptum super Sententiis; tras comparar las bondades naturales -como el ser, el vivir y el entender- a unos ríos que manan de Dios, fuente de todo bien, afirma: "Estos ríos, que fluyen separados en las demás creaturas, en cierto modo todos confluyen unidos en el hombre. Porque el hombre es como el horizonte y el confín de la naturaleza corporal y espiritual, por ser como un cierto medio entre ambas, de ambas bondades participa, de las corporales y de las espirituales. Por ello bajo el nombre del hombre se entiende toda creatura." [Ista flumina in aliis creaturis inveniuntur distincta; sed in homine inveniuntur quodammodo aggregata: homo enim est quasi orizon et confinium spiritualis et corporalis naturae, ut quasi medium inter utrasque, bonitates participet et corporales et spirituales; unde et omnis creaturae nomine homo intelligitur] (In III Super. Sent. prol. ).
3) "Los elementos existen a causa de los cuerpos mixtos, éstos a causa de los vivientes, y entre éstos las plantas existen a causa de los animales, y los animales a causa del hombre. Se sigue que el hombre es el fin de toda generación" [Sunt ergo elementa propter corpora mixta; haec vero propter viventia; in quibus plantae sunt propter animalia; animalia vero propter hominem. Homo igitur est finis totius generationis] (Summa contra Gentiles III, c.22, n.7).
Un cordial saludo, Enrique Martínez
[Viernes, 08 de Febrero de 2008] y aún no me abandona el temor de no hacerlo bien cuando participo en los foros de e-aquinas. Menos mal que los libros no me abandonan, y algunas voces del foro me ayudan.
“Toda la suma perfección que está en Dios de modo simple y unitario, se derrama en la multitud de las creaturas”, ésta bella cita del Dr. Mario Caponnetto, y su bondad al llevarme de la mano al Libro II de la Contra gentiles, exactamente a los capítulos 45 y 46, para mostrarme la “materialidad” que nos enseña Santo Tomás, iniciada y terminada con Dios, me animó a descubrir muchas cosas - para ustedes muy bien sabidas -, pero a mí llegan como nuevas enseñanzas. Y como en el foro hay sitio para la caridad (al invitar principiantes) me atrevo a comentarlas:
“Todo el universo está hecho con todas las criaturas como el todo con las partes. Si queremos indicar el fin de algún todo, y de sus partes, nos encontramos: 1. en primer lugar, que cada parte lo es por sus actos, como el ojo para ver. 2. en segundo lugar, encontramos que lo menos noble se ordena a lo más noble; como el sentido al entendimiento y el pulmón al corazón. 3, en tercer lugar, encontramos que todas las partes tienden a la perfección del todo, es decir, cada criatura tiende a la perfección del universo y todo el universo, con cada una de sus partes, está ordenado a Dios” (ST. I q. 65 a. 2).
“Es evidente que la divina providencia impone un orden en todas las cosas, de manera que es verdad lo que dice el Apóstol. “Todo cuanto existe ha sido ordenado por Dios” (Rom. 13, 1). (Cf. SCG. II. II). Ya que es propio de la inteligencia divina que se conserve un orden en las cosas, y es congruente con el orden que se descienda proporcionalmente desde las causas supremas a las ínfimas, es preciso que la divina providencia llegue hasta las últimas cosas. (CG. L III cap. LXXXI). Por cuanto, “Dios Derramó su sabiduría sobre todas sus obras” (Ecl. 1, 10). Y Santo Tomás, citando el Eclesiastés en la CG. II, cap II, dice: “Todas las criaturas están en su Palabra” (Ecl. 42, 15.), y del (Gén 1. 3, 4) “Las cosas han sido hechas distintas en la Palabra”. Por tanto, “la Palabra todo lo armoniza en un solo orden y orienta a un mismo fin, toda inteligencia y voluntad derramada retorna a la Palabra” (ídem), que es su principio.(cf. ST S.T q 47. a. 1). No se puede luchar para que el orden universal se reduzca a Dios. El universo “Como el corazón del rey está en manos del Señor; y lo inclinará adonde quisiere” (Prov. 1, 1).
La intima dulzura del universo, el Amor de Dios.
La Santísima Virgen los bendiga.. Aide.