Cuestión acerca de la autarquía de la polis
Tercer problema a resolver: La polis ¿es anterior a la persona humana y la familia? ¿En qué sentido? (cfr. In Politicorum I, lectio 1, 30, 31, http://www.corpusthomisticum.org/cpo.html#79103).
Los dos textos que propone el moderador en la cuestión 3ª (I Politic. lectio 1 nn. 30 y 31), son difíciles, y es necesario prestarles atención. También completarlos con los nn. 32 y 33, para entender la intención de Aristóteles, según la interpretación de Santo Tomás. Desde luego, Aristóteles nunca dice que la polis sea superior a la "persona humana" ni a la "familia", sino a 'unus homo singularis' y a la 'domus', es decir es superior a un hombre solo, y a una sociedad elemental, la familia, sin la que el hombre no existiría, pero que no le proporciona los medios suficientes para alcanzar la virtud.
En el nº 30 Aristóteles demuestra "que la ciudad es anterior por naturaleza a la familia y a un hombre solo, con esta razón. Es necesario que el todo sea anterior a la parte, en el orden de naturaleza y de perfección." Esta afirmación me sorprendió, pero más me sorprendió la que sigue: "Pero esto hay que entenderlo de parte de la materia, no de parte de la especie." La demostración de Aristóteles acentúa más la confusión: "Y esto lo demuestra así: porque una vez destruido todo el hombre, no quedan ni el pie ni la mano si no es de forma equívoca, del mismo modo que podemos llamar mano a una mano de piedra".
Este número es un poco más largo (al final van los textos completos en latín), pero nos interesa más la conclusión, en el nº 31: "Por lo tanto, así queda claro que el todo es anterior por naturaleza a las partes de la materia, aunque las partes sean anteriores al todo en el orden de la generación. Pero los hombres individuales son a toda la ciudad lo que son las partes del hombre al hombre. Porque, igual que la mano o el pie no pueden existir sin el hombre, así tampoco un hombre es suficiente por sí mismo para vivir separado de la ciudad. Pues si sucede que alguno no puede incorporarse a la sociedad de la ciudad por su maldad, es peor que hombre, y como una bestia. Pero si no necesita a nadie, y tiene suficiencia por sí mismo, y por esto no es parte de la ciudad, es mejor que hombre. Pues es como un dios. Resulta, por lo tanto, de lo dicho, que la ciudad es anterior por naturaleza a un hombre solo".
Me parece evidente que lo que dice Santo Tomás, explicando a Aristóteles, es que la ciudad, materialmente, es anterior por naturaleza a un hombre solo. Y también a la familia, por el mismo motivo, porque tampoco la familia es suficiente por sí misma para vivir separada de la ciudad. Dándole vueltas a estos dos párrafos me di cuenta de que el hombre no es un caso único. El nido también es anterior al pájaro en naturaleza, aunque los pájaros sean anteriores en el orden de la generación. Pues sin el nido no podrían desarrollar su vida de acuerdo con su naturaleza. Y del mismo modo que el pájaro hace el nido sin proponérselo, simplemente lo hace, el hombre hace ciudades sin proponérselo, simplemente las hace. Es un instinto animal (material) del hombre. Necesita las ciudades para vivir, y en este sentido es parte material de ellas. En ellas puede desarrollar, una vez que vive, su faceta propiamente humana, la racional, en la que cada hombre es superior a toda la ciudad.
Traduzco los párrafos 32 y 33, que son claros e ilustrativos: (32) "Después cuando dice (Aristóteles) 'la naturaleza, por lo tanto, ciertamente etc.' trata de la creación de la ciudad; concluye de lo anterior que en todos los hombres hay un ímpetu natural a la sociedad de la ciudad, igual que a las virtudes. Sin embargo, de la forma en que las virtudes se adquieren por el ejercicio humano, como se dice en II Ethic., así las ciudades las crea la industria humana. El que primero fundó una ciudad fue causa de los máximos bienes para el hombre"
(33) "Pues el hombre es el mejor de los animales si en él se desarrolla la virtud, a la que tiene una inclinación natural. Pero si no tiene ley ni justicia, el hombre es el peor de los animales."
Un cordial saludo.
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[79103] Sententia Politic., lib. 1 l. 1 n. 30 Deinde cum dicit et prius itaque civitas etc., ostendit ex praemissis, quod civitas sit prior secundum naturam quam domus, vel quam unus homo singularis, tali ratione. Necesse est totum esse prius parte, ordine scilicet naturae et perfectionis. Sed hoc intelligendum est de parte materiae, non de parte speciei, ut ostenditur in septimo metaphysicae. Et hoc sic probat: quia destructo toto homine, non remanet pes neque manus nisi aequivoce, eo modo quo manus lapidea posset dici manus. Et hoc ideo, quia talis pars corrumpitur corrupto toto. Illud autem, quod est corruptum, non retinet speciem, a qua sumitur ratio definitiva. Unde patet, quod non remanet eadem ratio nominis, et sic nomen aequivoce praedicatur. Et quod pars corrumpatur corrupto toto, ostendit per hoc, quod omnis pars definitur per suam operationem, et per virtutem qua operatur. Sicut definitio pedis est, quod sit membrum organicum habens virtutem ad ambulandum. Et ideo, ex quo iam non habet talem virtutem et operationem, non est idem secundum speciem, sed aequivoce dicitur pes. Et eadem ratio est de aliis huiusmodi partibus, quae dicuntur partes materiae, in quarum definitione ponitur totum, sicut et in definitione semicirculi ponitur circulus. Est semicirculus media pars circuli. Secus autem est de partibus speciei, quae ponuntur in definitione totius, sicut lineae ponuntur in definitione trianguli. [79104] Sententia Politic., lib. 1 l. 1 n. 31 Sic igitur patet, quod totum est prius naturaliter quam partes materiae, quamvis partes sint priores ordine generationis. Sed singuli homines comparantur ad totam civitatem, sicut partes hominis ad hominem. Quia sicut manus aut pes non potest esse sine homine, ita nec unus homo est per se sufficiens ad vivendum separatus a civitate. Si autem contingat, quod aliquis non possit communicare societate civitatis propter suam pravitatem, est peior quam homo, et quasi bestia. Si vero nullo indigeat, et (sit) quasi habens per se sufficientiam, et propter hoc non sit pars civitatis, est melior quam homo. Est enim quasi quidam Deus. Relinquitur ergo ex praemissis, quod civitas est prius secundum naturam quam unus homo. [79105] Sententia Politic., lib. 1 l. 1 n. 32 Deinde cum dicit natura igitur quidem etc., agit de institutione civitatis; concludens ex praemissis, quod in omnibus hominibus inest quidam naturalis impetus ad communitatem civitatis sicut et ad virtutes. Sed tamen, sicut virtutes acquiruntur per exercitium humanum, ut dicitur in secundo Ethicorum, ita civitates sunt institutae humana industria. Ille autem qui primo instituit civitatem, fuit causa hominibus maximorum bonorum. [79106] Sententia Politic., lib. 1 l. 1 n. 33 Homo enim est optimum animalium si perficiatur in eo virtus, ad quam habet inclinationem naturalem. Sed si sit sine lege et iustitia, homo est pessimum omnium animalium.
Estimados amigos:
Hace unos días, revisando algunos textos del Papa Pío XII (debí pronunciar una conferencia sobre la moral médica en el magisterio del Papa Pacelli) me encontré con un texto muy esclarecedor respecto del tema de las relaciones entre la comunidad política tomada como un todo y la persona en cuanto parte de la comunidad. El texto, de neto sabor tomista, está tomado del “Discurso del Santo Padre Pío XII a los participantes en el I Congreso Internacional de Histopatología del Sistema Nervioso”, pronunciado el 14 de septiembre de 1952. Va a continuación para que sirva, además, de modesto homenaje a aquel gran Papa en el Año del Cincuentenario de su muerte.
“24. Es preciso notar que el hombre, en su ser personal, no está subordinado, en fin de cuentas, a la utilidad de la sociedad, sino, por el contrario, la comunidad es para el hombre. La comunidad es el gran medio querido por la naturaleza y por Dios para regular los cambios en que se completan las necesidades recíprocas para ayudar a cada una a desarrollar completamente su personalidad según sus aptitudes individuales y sociales. La comunidad, considerada como un todo, no es una unidad física que subsista en sí misma, en la que los miembros individuales no fueran sino partes integrantes de ella. El organismo físico de los seres vivos, de las plantas, de los animales o del hombre posee, en cuanto que es un todo, una unidad que subsiste en sí; cada uno de los miembros, por ejemplo la mano, el pie, el corazón, el ojo, es una parte integrante destinada con todo su ser a insertarse en el conjunto del organismo. Fuera del organismo no hay, por su propia naturaleza, ningún sentido, ninguna finalidad; están enteramente absorbidos por la totalidad del organismo, al que se ven ligados.
25. De manera completamente distinta ocurre en la comunidad moral y en todo organismo de carácter puramente moral. El todo no tiene aquí una unidad que subsista en sí misma, sino una simple unidad de finalidad y de acción. En la comunidad, los individuos no son sino colaboradores e instrumentos para la realización del fin de la comunidad.
26. ¿Qué se sigue de aquí para el organismo físico? El dueño y el usufructuario de este organismo que posee una unidad subsistente puede disponer directa e inmediatamente de las partes integrantes, los miembros y los órganos, en el cuadro de su finalidad natural; puede intervenir igualmente con la frecuencia y en la medida en que el bien del conjunto lo exija para paralizar, destruir, mutilar, separar los miembros. Pero, por el contrario, cuando el todo no posee sino una unidad de finalidad y de acción, su jefe, es decir, en el caso presente la autoridad civil, tiene, sin duda, una autoridad directa y el derecho a plantear exigencias a la actividad de las partes, pero en ningún caso puede disponer directamente de su ser físico. Así, todo atentado directo a su existencia constituye un abuso de competencia de la autoridad”.
Un cordial saludo