La analogía, camino de síntesis
Época I, Año 4, número 8. Agosto 2006
Santo Tomás asume la verdad filosófica como instrumento de la consideración que tiene a Dios por “sujeto” y todo lo considera en orden a Dios: sólo así se hacen comprensibles los desarrollos de las dos Sumas mientras se mantiene firme el hecho de que la vía de ascenso a la demostración racional de Dios ha de partir de una ontología estructurada según la analogía de proporcionalidad que sistematizó, magistralmente, Cayetano en el De nominum analogia
Gracias al instrumento de la analogía metódico Aristóteles pudo superar, y esta fue su tarea central, la antinomia de la unidad y la multiplicidad; porque la analogía permite que el pensar humano reconozca y «diga» la pluralidad y el devenir de los entes, y sea capaz de afirmar el fundamento permanente y unitario que explique la totalidad de los mismos
La sed de certeza, como la exigencia de rigor intelectual, testimonian asimismo la inclinación profunda de nuestro espíritu: el deseo natural de verdad. El estudio de los instrumentos que permiten buscar la verdad se exponen en esta obra siguiendo la herencia de una tradición viva que se remonta a los Griegos
XXXI Semana Tomista: Buenos Aires, 6 a 8 de septiembre de 2006. “La libertad no es sólo la elección por esta o aquella acción particular; sino que es también, dentro de esa elección, decisión sobre sí y disposición de la propia vida a favor o en contra del Bien, a favor o en contra de la Verdad; en última instancia, a favor o en contra de Dios” (Veritatis Splendor 65)